jueves, 1 de septiembre de 2011

La Solfatara de Pozzuoli

Vista panorámica de La Solfatara

Una mezcla de sensaciones te invade cuando entras a este lugar que bien podría ser un plató de ciencia ficción. Pero no sólo es interesante esta primera sensación si no la percepción que los sentidos tienen durante toda la visita: calor sofocante, olor a azufre o el sonido de la aridez son algunas de las que más destacaríamos. Tanto es así que los romanos consideraron a la Solfatara de Pozzuoli la entrada a los infiernos y la morada de Vulcano, y no les faltaban razones. 

Este cráter, menos conocido que el Vesubio pero que también recomendamos visitar, es una de las joyas de los Campos Flegreos, formado hace unos 2000 años por una erupción del famoso volcán. Pozzuoli es una localidad fácilmente accesible desde Nápoles (basta con coger la la línea 2 del metro y bajarse en la última parada) en la que se encuentra el tercer anfiteatro en dimensiones del antiguo Imperio, tan sólo superado por el Coliseo y por el de Capua.

Fue en tiempo de los propios romanos cuando Estrabón escribe sobre ella y también cuando se crea una "Stufa" para potenciar la sudoración natural gracias a los vapores que emergen de la tierra, que además servían para curar las aflicciones pectorales.


Stufa

Hoy, a medida que se va entrando, uno se siente sorprendido y sobrecogido. Pocos paisajes son comparables con éste, quizás el de las minas de Riotinto (Huelva), pero además hay que añadir el olor a azufre que emerge del propio subsuelo del que también salen vapor a presión, las llamadas fumarolas, en cuyo ejemplo más grande sale a 160º. También es interesante la fangaia, donde el agua mezclada con la arcilla está en constante ebullición, y que además parece que es bueno para la piel (venden botes de esta arcilla en la tienda) y el color verde, blanco y amarillento que tiene el suelo debido a las sales del vapor.


Fumarola grande

Fangaia


La Solfatara debería ser una visita obligada para cualquier interesado en la naturaleza y desde luego la recomendamos para cualquier curioso como nosotros, aunque aconsejamos no hacerlo en verano.